La instalación del puerto regasificador de Escobar es quizás la mayor representación de lo que ha significado la gestión kirchnerista en la Argentina. El atropello, la falta de interés por cumplir las leyes y las normativas, el abuso de autoridad, y el adoctrinamiento del poder legislativo y judicial a la voluntad del ejecutivo son algunas de las prácticas que, de forma separada, el kirchnerismo nos ha acostumbrado a lo largo de esta década ganada. Pero pocos son los casos en los cuales todas estas prácticas se cumplen al mismo tiempo y con un mismo objetivo, y este es el caso del Puerto Regasificador de Escobar.
El listado de irregularidades ligadas a la instalación de este puerto es muy extenso, pero a continuación se explican algunas, quizás los más graves:
Tanto el silencio kirchnerista y massista respecto al peligro que representa este puerto, se explica por sus responsabilidades compartidas y para no ahuyentar a futuros compradores en emprendimientos urbanísticos tipo countries y barrios privados, también construidos sobre los cauces mayores de los ríos asociados a ecosistemas de humedales. Estos emprendedores no alertan a sus compradores ni a sus actuales residentes respecto al peligro al que se encuentran expuestos al vivir en tal cercanía del puerto regasificador de Escobar. Tampoco les informan que la zona en la que viven es la zona natural de inundación de los ríos siendo esta la principal razón por la que siempre se van a inundar. Y al no poder el agua encontrar su cauce natural, el resto de los ciudadanos del Conurbano bonaerense también sufren las inundaciones; se producen a causa de que el agua encuentra impedido su cauce natural hacia la desembocadura del Río Luján en San Fernando.
Massistas y Kirchneristas, aunque simulen peleas e inventen novelas, desvían el foco de la cuestión de que son exactamente lo mismo. El intendente de Escobar, cuando pertenecía al Frente para la Victoria, aprobó, instaló e inauguró el puerto regasificador. Hoy, reciclado en el Frente Renovador, lo sigue sostendiendo. Prometieron arreglar la Ruta 25 que, según el Intendente de Escobar “se haría nueva”, pero fue otra mentira pues la Ruta, único acceso terrestre al puerto regasificador, sigue exactamente igual de destruida. Y esto sin reparar en el hecho de que comprometió la vida de la población por una ruta, que aunque reparada nunca podría reemplazar la pérdida de millones de vidas humanas.
Desde Zárate a Magdalena, todos los municipios están en peligro, pues los barcos regasificadores, que contienen metano reducido 600 veces su volumen, ingresan por el Río de La Plata y ponen en peligro a millones de vidas en todo su recorrido hasta llegar a Escobar. La siguiente imagen es clara respecto a esto: 
En su visita a Escobar el año pasado, Hermes Binner ha sido el único candidato presidencial que ha expresado su preocupación por esta problemática, y ha asumido el compromiso de solucionarlo en caso de ser electo presidente de la nación. En este sentido es importante remarcar y resaltar la importancia de no mezclar a quienes tienen y ejercen prácticas diferentes: los que ejercen prácticas similares están destinados a ser más de lo mismo. Pero quienes profesan un discurso distinto y lo ejercen con hechos, solo pueden ofrecer resultados distintos a lo que hemos visto hasta ahora. Y que lamentablemente nos han acostumbrado.
Facundo Despo
Secretario Adjunto – GEN Escobar
facundodespo@gmail.com
Más información:
Entrevista a Viviana Rebasa, denunciante en la causa por el puerto regasificador de Escobar:
https://soundcloud.com/genteodiosafm/gente-odiosa-03-01-2015