
La Juventud del GEN, junto a las demás juventudes del Frente Progresista Cívico y Social / UNEN, dijo “presente” en la XXII Marcha del Orgullo LGBTIQ llevada a cabo el pasado sábado 9 de noviembre.
En un año clave, a pocos días de celebrarse los 30 años de Democracia, seguimos construyendo la igualdad en la diversidad. Reconocernos como una fuerza progresista implica avanzar en la consolidación de una política comprometida con la diversidad, que garantice la igualdad y la inclusión real de todas las personas más allá de su elección sexual.
Sin duda la Sociedad Argentina ha avanzado mucho en los últimos años, convirtiéndose en uno de los primeros países en el mundo en reconocer el matrimonio igualitario y darle un marco normativo que lo ampare, sancionando además la ley de identidad de género.
Sin embargo, aún la discriminación desde el Estado está latente en la Argentina del Gobierno de la doble moral, que abre un abismo entre el discurso, en el que pregona la igualdad y la diversidad, y la realidad. Así lo pone de manifiesto la vigencia en muchas provincias de la prohibición a no-heterosexuales para donar sangre basada en viejas concepciones que la ciencia ha desmentido en las últimas décadas; o la violencia institucional de la que son sujetos vulnerables estos mismos grupos.
Por ello creemos que, a treinta años de aquella histórica jornada en la que el pueblo tomara la acabada decisión de construir su futuro, que es necesario avanzar no sólo en la igualdad de derechos civiles, sino también en el reconocimiento de los derechos humanos. Estamos hablando del derecho a la igualdad de trato, a la igualdad jurídica y a la igualdad de oportunidades, del derecho a la vida, a la salud y al trabajo para todas las personas, más allá de su condición sexual. Estamos hablando de una democracia plena en la Argentina.
Por ello, adherimos a esta Marcha y para seguir construyendo el progresismo en la Argentina, vamos por la inclusión real bajo el respeto de la diversidad, por la aplicación efectiva de la Ley de Educación Sexual Integral en todo el país que permita conocer para no discriminar y por la derogación de los códigos contravencionales para terminar con la violencia institucional.
A 30 años de democracia, la seguimos construyendo entre todos, con igualdad en la diversidad.