
El referente del Partido GEN, en Ushuaia, profesor Fernando Temari, se refirió a las implicancias del acuerdo de precios rubricado entre la Secretaría de Comercio Interior y la Asociación de Supermercados Unidos, con vigencia hasta el 1 de abril.
Dijo que “el modelo nacional y popular de Cristina es una fábrica de pobres debido a que está previsto un índice de inflación de más 30 % para este año”.
Analizó que “si uno hace un repaso de la historia económica del país en los últimos 50 años, que es la etapa en que más intervención ha tenido el Estado sobre los precios, puede ver con facilidad que no funcionaron”.
Ese fracaso, argumentó, nos hace dudar de la verdadera intención del Gobierno de Cristina Fernández de encarar la inflación como el gran problema que atravesamos los argentinos y que atenta contra el tan mentado modelo nacional y popular.
El referente de GEN, que además forma parte del Frente Amplio Progresista (FAP), mencionó que “hoy necesitamos otras medidas para combatir la inflación”.
En principio, dijo, no esperamos que el nivel de precios de la economía aminore cuando la emisión monetaria en 2012, a pesar de haber sido fijada por el Banco Central en un 26 %, rondó entre el 35 y 40 %.
Opinó que “aquí ya tenemos una incongruencia, acentuada sin duda en 2013 al tratarse de un año electoral donde la colocación de fondos va a ser el gran objetivo del Gobierno de modo de poder generar un panorama económico que derive en un clima preelectoral lo más beneficioso para el Frente para la Victoria. Y si a esto agregamos la inflación, el cepo al dólar que impide que hoy aquellas industrias que no pueden sustituir en el corto y mediano plazo diversos insumos para algunos procesos de sus respectivas cadenas productivas; y la inestabilidad de las leyes argentinas sobre todo en materia impositiva; podemos encontrar tres elementos que hacen a la inviabilidad del modelo productivo, ya que el que no tiene capital ahorrado sobrevive, y el que tiene algo de capital prefiere guardarlo en el colchón antes que abrir un negocio y arriesgarse a generar puestos de trabajo y contribuir a un círculo virtuoso en la economía”.
Apuntó que “sin embargo, tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados en esta lucha contra la inflación”.
Planteó que desde el GEN “creemos que hay que tomar urgentemente algunas medidas. El Indec, por ejemplo, para medir el nivel de precios al consumidor toma una canasta de alimentos que conforman la canasta familiar básica. Si se sabe cuáles son los alimentos que forman parte indispensable de la cocina de cualquier hogar, tenemos que empezar eliminando el IVA a los alimentos de esa canasta familiar básica”.
“Estamos diciendo que el arroz, los fideos, los lácteos, la carne y las frutas y verduras tienen que salir 21 % menos al descontar el IVA. Y en el caso de Tierra del Fuego, donde no se paga el IVA, necesitamos que haya un mayor control del ministerio de Economía, porque siempre se ha dicho que el flete encarece los precios en las góndolas, cuando en concreto el flete no puede significar más del 10 %. En resumen, ni en Buenos Aires con el IVA ni en nuestra provincia con el flete podemos justificar los precios de la canasta familiar.”
En síntesis Temari expuso que “este modelo que se dice nacional y popular puede demostrarlo tomando medidas muy básicas como las que mencionamos”.
“La inflación es el gran problema de la Argentina porque afecta a las personas más necesitadas. Si no luchamos contra la inflación, estamos fabricando pobres, lo cual es inmoral e indigno para quien se precie de trabajar por un país mejor. Brasil recientemente tomó medidas similares y Dilma Roussef no es una presidenta de derecha, sino más bien lo contrario. De modo que lo que planteamos, que por otra parte no es algo novedoso, resulta imprescindible en una etapa en que los pronósticos más optimistas hablan de una inflación del 30 %”, lamentó.