Alarmantes índices de trabajo en negro en Mar del Plata

Alarmantes índices de trabajo en negro en Mar del Plata

El presidente del Bloque de Senadores del GEN-FAP, Ricardo Vázquez, mostró su preocupación por los datos oficiales sobre el trabajo informal en Mar del Plata que ronda un 37 por ciento. “El trabajo en negro es la degradación y precarización de los trabajadores que se quedan atrasados en los salarios, sin estabilidad y sin ningún beneficio: vacaciones, aguinaldo y jubilación”.

El senador Ricardo Vázquez, explicó que “sabemos que el Ministerio de Trabajo de la provincia realiza relevamientos y queremos contrastar las cifras que brindó el Indec sobre Mar del Plata, porque están afectando a un grupo de trabajadores muy grande que están desamparados y despojados de todos sus derechos”.

Según datos del Indec el trabajo no registrado en el Partido de General Pueyrredón es del 37,1%, superando así los promedios nacionales. “Frente a estos números, resulta evidente que la fiscalización del gobierno bonaerense es deficitaria y queremos saber concretamente qué están haciendo para combatir este flagelo”.

Por último Vázquez agregó: “Este problema, atraviesa toda la provincia de Buenos Aires y afecta a todos los actores sociales involucrados, pero principalmente a los trabajadores y a pequeñas y medianas empresas. Nación y Gobierno se jactan de la década ganada, pero estos números no hacen más que demostrar el deterioro de la situación laboral de los trabajadores que se ha producido en los últimos años”.

Una semblanza del nuevo ministro de seguridad

Por Daniel Filloy*

Una semblanza del nuevo ministro de seguridad

Alejandro Granados ha sido el Intendente Municipal de Ezeiza desde la creación del partido en 1995 y hasta ahora, en que se anunció su designación como nuevo ministro de seguridad.

Si bien actualmente puede decirse que es un político profesional de larga trayectoria al frente de la municipalidad, su origen es el comercio, y durante los primeros años de la democracia Granados demostró un nulo interés en la política. Su padre, Santiago Granados era comerciante gastronómico, con varios emprendimientos en el Aeropuerto de Ezeiza, el Hotel Internacional, el restaurante El Mangrullo, entre otras, todas recibidas por su excelente relación con la Fuerza Aérea, que tradicionalmente manejaba los asuntos del aeropuerto.

Cuando el gobierno militar debió entregar el poder, en 1983, los Granados, padre e hijo, temerosos de perder sus negocios, se vincularon con el naciente poder civil. Así don Alejandro se afilió a la U.C.R. y ocupó el cargo de vicepresidente del Ateneo del Barrio 1. Esta militancia radical sin embargo tuvo muy escaso entusiasmo por parte del futuro intendente justicialista.

Durante esta época, Granados nunca mostró mayor interés en ocupar cargo alguno, sino que se dedicaba fundamentalmente al comercio. Quedó a cargo de los negocios heredados de su padre, Santiago, y era por entonces socio del inefable Alberto Samid como matarife en el frigorífico de Máximo Paz.

Cuando el gobierno radical empezaba a despedirse, en 1989, un hecho fortuito lo acercó a la política y al justicialismo. Lorenzo Miguel, que tenía una quinta en Ezeiza y trabajaba en la campaña interna de Carlos Menem, le encargó a Granados preparar la eventual reunión para festejar el triunfo sobre Antonio Cafiero, triunfo que parecía muy difícil en los cálculos previos. Sin embargo, Menem ganó contra todos los pronósticos, y en el festejo que se realizó en El Mangrullo, Granados conoció al futuro presidente Menem, y se mantuvo junto a él durante mucho tiempo. Menem lo nombró en la Junta Nacional de Carnes (recordar su pasado de matarife, socio de Alberto Samid), y luego lo animó a tentar suerte en la política partidaria, intentando ser candidato a intendente de Esteban Echeverría por el justicialismo. Por entonces ya había olvidado totalmente su efímero pasado radical, que nunca fue sincero.

Granados fue derrotado en la interna de 1991 por el intendente Obarrio, y de nuevo en 1993 su lista de concejales, encabezada por su suegro el folklorista Abel Visconti –integrante del dúo Los Visconti- fue derrotada por la lista de Obarrio. En 1995, se dividió el distrito de Esteban Echeverría y se creó el nuevo partido de Ezeiza. Llegó la hora de Granados, que se impuso en la interna del justicialismo, y se convirtió en el primer, y hasta ahora único, intendente de Ezeiza, de la mano de Menem.

La gestión de Granados se caracterizó por lograr el apoyo del gobierno nacional, ya que su amigo Menem derramaba ingentes sumas para obras que lucían todavía más porque a los distritos vecinos no les daba nada. Granados logró así su fama de hacedor. Ezeiza creció en obras y en servicios, y la municipalidad se llenaba de fotos de Menem y Granados. Menem pasaba largos descansos en la casa quinta de Granados, y se cuentan historias de las visitas femeninas que el presidente llevaba a la quinta del alcalde. La gestión de Granados se caracterizó por el derroche y la mala administración. Plantaba y replantaba palmeras traídas del Chaco y de Santiago del Estero, porque quería convertir a Ezeiza en el Miami del sur. Construyó un nuevo y suntuoso edificio municipal. Su burocracia, mientras tanto se enriquecía a los ojos de todos, y se convertían en contratistas de la municipalidad. Granados aumentó enormemente la presión tributaria para los inmuebles y comercios de Ezeiza, al tiempo que autorizaba emprendimientos seriamente cuestionados por problemas ambientales, como un depósito de substancias químicas en Tristán Suárez. Edificó una maternidad en Tristán Suárez, que años más tarde desactivó para remitir todo al Hospital Zonal, y la maternidad ahora es la oficina de tránsito y licencias.

Cuando ganó De la Rúa, Granados desesperó. Ya no tenía amigos en el gobierno para conseguir financiamiento para obras. Buscó la intermediación de los concejales radicales, después de todo él venía de ese palo, pero ese período fue duro para Alejandro.

Es de imaginarse la felicidad del intendente de Ezeiza cuando renunció De la Rúa, no sin alguna ayuda de su parte por el envío de manifestantes para las protestas contra el gobierno nacional, y los saqueos orquestados desde los municipios justicialistas del Gran Buenos Aires, con la complicidad de Ruckauf, y la inacción de la policía.

Con Duhalde en el gobierno nacional, Granados fingió ser duhaldista. Nadie lo creía y tampoco lo creía Duhalde, inopinado “presidente” elegido por el Congreso. Pero todos hacían como si… Fotos de Granados con Chiche y con Duhalde reemplazaron a las antiguas con el riojano.

A la salida apresurada de Duhalde, después de la matanza de Avellaneda, Granados volvió a su viejo amor y apoyó a Menem en la elección de 2003. Ezeiza fue el único distrito del Gran Buenos Aires donde Menem ganó. En todos los demás ganó Kirchner. Cuando Menem desistió de ir a la segunda vuelta, Granados se dio vuelta, se declaró felipista, y de la mano del gobernador llegó al kirchnerismo, donde se destacó por su obsecuencia.

Al lado del nuevo edificio municipal, Granados construyó un centro cultural al que llamó “Amigo Néstor”. Fotos de Granados con Néstor y Cristina decoran las paredes de todos los edificios municipales, y las carteleras callejeras.

En 1995, en la encrucijada del enfrentamiento entre la lista de Cristina Kirchner y la de Chiche Duhalde para el Senado, jugó con la de Cristina, pero armó una lista “muleto” con su hermana Leonor (hoy senadora provincial) que fue con Chiche. Ganó Cristina, pero los concejales de una y otra terminaron en el mismo bloque, el de Alejandro.

Ahora encabeza la lista de concejales del F.P.V. como candidato testimonial, mientras que la lista de Massa la encabeza “Bebe” Mosto, que fue su secretario de gobierno, y cuya esposa es concejal del F.P.V. Además su hermana, la senadora Leonor, pasó del kirchnerismo más duro al massismo, lo que parece una repetición de la vieja treta de jugar a dos puntas y juntar por atrás.

La política de seguridad de Granados, la que lo llevó al ministerio, no es ningún esfuerzo del ingenio humano. Se limita al conocido sistema de las cuadrículas, junto a un centro de monitoreo en el edificio municipal, que permite controlar dónde andan los móviles. Granados creó una sobretasa de seguridad que cobra junto con el A.B.L. y con eso paga el combustible de los móviles, los viáticos, y el sueldo de los retirados que hacen de choferes. La presencia policial es realmente mayor que en otros distritos, y los delitos parecen ser menos, aunque también es cierto que Granados ejerce una fuerte censura de prensa para que en el caso de que ocurran delitos en Ezeiza, no se publiquen o por lo menos no en los medios nacionales. Granados no tiene ningún tipo de estudio ni preparación especial en seguridad, y su nombramiento es la cosa más inopinada y caprichosa que pueda pensarse en la materia.

Granados es un típico caudillo conservador, que usa y abusa de los recursos del Estado. Confunde permanentemente partido y gobierno. Los empleados nombrados por él, que son la gran mayoría, tienen que aportar obligatoriamente para el fondo del partido, que maneja discrecionalmente Granados, están obligados a ser mano de obra gratis en las elecciones, repartir boletas, actuar como fiscales, atender mesas con padrones, etc. Granados usa las cooperativas para sus pintadas, y para tapar las pintadas de los otros. Maneja la barra del club de fútbol Tristán Suárez (juega en la “B” metropolitana), domina la policía, la justicia, el hospital, la Universidad de Ezeiza… Sus hijos y hermanos ocupan puestos ejecutivos en organismos nacionales, como la Administración de la Aviación Civil, la Anses, el Pami, etc. Su esposa es diputada nacional, su hermana senadora provincial, su hijo presidente del club Tristán Suárez.

*Daniel Filloy, vecino y referente del GEN en el distrito de Ezeiza, es Consejero General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.

PLACEBO PARA DISIMULAR LA DERROTA EN LA CORTE

PLACEBO PARA DISIMULAR LA DERROTA EN LA CORTE

El bloque de Senadores del GEN-FAP y la CC rechazaron el proyecto que limitaba las excarcelaciones. El presidente del Bloque, Ricardo Vázquez, aseguró que el proyecto es “sólo una inflación legislativa del Código Procesal penal”.

Vázquez señaló que: “es una prolongación de la misma discusión que tuvimos hace un tiempo atrás, cuando la Corte finalmente dictaminó la inconstitucionalidad del proyecto original, no sólo porque violentaba la Constitución de la provincia de Buenos Aires, sino también el artículo 18 de la Constitución nacional”.

El senador aclaró que: “Ahora, pesar de que se corrigió votamos negativamente porque esto es un placebo, no hace ni bien, ni mal, por lo tanto sometemos al código procesal Penal a una inflación legislativa sin ningún elemento nuevo para que un juez pueda definir una excarcelación, según el caso de tenencia de armas que se le presente”.

Por último, Vázquez señaló que: “esto es absolutamente redundante. Y quizás sólo sirva para disimular la derrota que tuvo el proyecto anterior ante la derrota en la Corte de la provincia”.

Cada ruta que se abandona son miles de vidas que se pierden

Cada ruta que se abandona son miles de vidas que se pierden

El Senado bonaerense aprobó 4 proyectos del senador del GEN-FAP, Ricardo Vázquez, en los que se solicitan arreglos elementales y estructurales para las rutas provinciales 29, 50, 74 y 20. “La situación degradante de las rutas y los caminos rurales posicionaron a la provincia en el primer lugar en cantidad de accidentes fatales”.

Según datos de la Asociación civil “Luchemos por La Vida” en Argentina mueren un promedio de 21 personas por accidentes de tránsito. “Quienes transitamos a diario por las rutas bonaerenses, sabemos que llegar a destino es una cuestión de azar”, explicó Vázquez.

El senador señaló que: “el Estado bonaerense abandonó a los ciudadanos en su derecho a tener Seguridad vial. Y en todos los escenarios de la provincia se ve la misma desolación: baches, huellas de camiones, falta de banquinas, no hay cartelería, ausencia de demarcación de las rutas, ausencia de rotondas, falta de balanzas para el pesaje de los camiones, etc.”.

El legislador recorrió las rutas de la 5ta sección y manifestó: “lo más triste es que todos los vecinos nos transmiten lo mismo: ‘acá hace más de 20 años que las rutas no se tocan y se deterioran día a día por el abandono y la falta de control sobre el peso de los camiones’”.

Por último Vázquez señaló: “pedimos arreglos elementales, pero a esta altura los bacheos en algunas zonas son totalmente insuficientes y se necesita repavimentación. Sabemos que son obras que requieren mucha inversión, pero el gobernador tiene la obligación de generar esos recursos, por ejemplo reclamándole a Nación por los fondos de coparticipación que le corresponden a la provincia”.}

Los proyectos:

Ruta 29: http://www.senadoresgen.com.ar/noticia.php?id=1426

Ruta 50: http://www.senadoresgen.com.ar/noticia.php?id=1425

Ruta 74: http://www.senadoresgen.com.ar/noticia.php?id=1423

Ruta 20, beneplácito: http://www.senadoresgen.com.ar/noticia.php?id=1424

LILIANA CIVIDINO