Hoy Eva Perón es “volveré y seré cien pesos”


El Diputado Nacional Gerardo Milman (GEN-FAP), autor de un proyecto para imprimir billetes de 200 pesos,  ironizó respecto del nuevo billete con la cara de Evita.

Milman consideró que la Directora de la Casa de la Moneda, Katya Daura,  basa su gestión en tres pilares: alta corrupción, fuerte improvisación y creciente negligencia, y agregó que  hoy circulan en la Argentina cuatro versiones de billetes de cien pesos. El original, el brasilero, el de Vanderbroele y los Evapesos, con el agravante de que todos son distintos.

Milman presentó, en diciembre de 2010, un proyecto de ley para imprimir billetes de doscientos pesos que está actualmente en estado parlamentario.  La Argentina necesita billetes de mayor denominación para garantizar la monetización de su economía. Los países responsables tienen solo el 20 por ciento de su base monetaria en billetes de la más alta denominación, mientras que en Argentina los de cien representan el 70 por ciento. Más allá del reconocimiento que se quiera hacer a Eva Duarte, este billete vale o tiene un poder de compra 364 veces menor que cuando se imprimió por primera vez, concluyó.

Presentan proyecto para reducir la tarifa de envío en los medios gráficos municipales


Buenos Aires, 25 de julio. El Diputado Nacional Gerardo Milman (GEN-FAP) presentó un proyecto para reducir la tarifa postal de Correo Argentino para el envío de los medios gráficos municipales e intercomunales, a fin de favorecer la libertad de expresión y el libre acceso a la información.

Los medios de comunicación gráficos locales, junto con las radios  locales, constituyen el único canal informativo de realidades políticas, sociales y culturales de las miles de ciudades de toda la Argentina, argumentó Milman, haciendo hincapié en que  en muchos casos la distribución de estos medios se hace por medio de distribuidoras de diarios o en forma personal, con las limitaciones de llegar a cada rincón de la barriada. Estas limitaciones hacen que  muchos de sus potenciales lectores no tengan la posibilidad de acceder a la información que se generan en cada medio.

El proyecto pretende fijar la tarifa de los servicios postales teniendo como referencia un tercio del precio  del diario nacional de menor costo del mercado por cada ejemplar enviado y abarca los diarios, semanarios, periódicos y revistas municipales e intercomunales; exclusivamente de interés periodístico, cultural y social.

La actual ley de medios de comunicación sin duda se propuso democratizar la información, dando la posibilidad a otras voces y opiniones. En este sentido, dar la posibilidad de que los medios gráficos municipales e interurbanos puedan contar con una tarifa reducida para poder llegar a la mayor cantidad de lectores también contribuirá a hacer realidad el espíritu de la ley de servicios de comunicación  audiovisual. , destacó Milman.

El Diputado agregó que una ley que colabore a la llegada de la mayor cantidad de lectores es coherente con los fundamentos de la creación de la ley de medios, que sostiene  una legislación moderna, dirigida a garantizar el derecho universal para todos los ciudadanos del derecho a recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones, y que constituya también un verdadero pilar de la democracia, garantizando la pluralidad, la diversidad y una efectiva libertad de expresión.

Asignaturas pendientes en seguridad bancaria


El 29 de julio de 2010 Carolina Píparo fue víctima de una salidera bancaria que conmovió al país. Exactamente 3 meses después, el Congreso sancionó la Ley 26.637 ‘de medidas mínimas de seguridad bancaria’ popularmente conocida como Ley contra las salideras. Desde entonces, el Poder Ejecutivo Nacional a través del Banco Central sólo ha implementado el sistema de mamparas previsto por la norma y hecho caso omiso al resto de las disposiciones taxativamente establecidas.

Por Gerardo Milman (17/07/12)

Es que, evidentemente, resulta mucho más barato instalar paneles opacos que mejorar aún más los sistemas fílmicos de las sucursales bancarias para que sus registros sean monitoreados en tiempo real, por policías y/o vigiladores privados debidamente capacitados que puedan visualizar a través de estos sistemas actitudes pre delictuales. Si así ocurriese, la prevención sería justamente eso y no la búsqueda desesperada de pruebas post-delito de dudosa efectividad procesal.

La Ley es clara al respecto y el gobierno la incumple: falta todavía que se obligue a los bancos a invertir en la adecuación de las bóvedas donde se encuentran las cajas de seguridad de sus clientes mientras lo que sí está a buen resguardo son sus propios tesoros. Las entidades financieras ponen mucho más empeño en cuidar ‘su dinero’ construyendo bóvedas conforme a normas del BCRA que en proteger las cajas de seguridad de sus clientes construyendo bóvedas con las mismas características. Hoy las cajas de seguridad no son más que simples estuches metálicos a la espera de golpes boqueteros.

Si bien esta cuestión nunca estuvo normada por el BCRA, en diciembre del 2011 este organismo le solicitó a todo el sistema financiero Argentino un informe detallado de cómo están construidas sus bóvedas de cajas de seguridad, aún sabiendo que existe un gran número de ellas que no cumplen con las características exigidas por las normas.

El 30/6/2012 por las propias normas del BCRA las bóvedas de cajas de seguridad mal construidas deberían haberse adecuado a las nuevas normas o el banco tendría que dejar de ofrecer el servicio a sus clientes, nadie sabe en qué situación se encuentra esto.

Si bien es cierto que la simple instalación de mamparas redujo en un 65% las salideras, estamos muy lejos del ideal que sólo será alcanzado cuando las autoridades y las entidades financieras cumplan la ley. Hay que forzar la convergencia de factores preventivos que la ley ha dispuesto en vez de especular irresponsablemente con el azar y la vida.

Capacitar al personal policial y al de las agencias de seguridad privada que contratan las entidades financieras en cuestiones ligadas a la seguridad bancaria, también es una asignatura pendiente. Instalar inhibidores de telefonía celular es, asimismo, una medida invisible que pondría una barrera real contra el delito. Hacerlo es más sencillo y menos ridículo que pedirle a cada persona que ingresa a un banco que deposite su celular en un casillero o en una bolsa negra.

Los hechos delictivos filmados por las cámaras de ‘seguridad’ que hemos visto por televisión en los últimos días parecen salidos de las películas de fines de los años 50 en las que Bonnie & Clyde o los gangsters de Chicago les robaban una sonrisa a los televidentes disparando al aire sus ametralladoras Thompson en blanco y negro.

Aquí, en la vida real, además de robar sonrisas los delincuentes se llevan bienes, dejan secuelas psicológicas profundas en sus víctimas y truncan vidas. ¿Cuánto falta para que el gobierno lance el plan ‘Seguridad para Todos’? ¿Será porque resulta muy oneroso o políticamente incorrecto hacer que los bancos inviertan? ¿Será porque no tienen la menor idea de cómo hacerlo?

Desde la oposición estamos abiertos a luchar conjuntamente contra el delito y la corrupción que lo ampara permitiendo zonas liberadas y ‘lagunas’ legales, apañados por la inacción gubernamental. Mientras el gobierno no se imponga a esos intereses seguirá siendo cómplice del delito.

Todos estamos pagando la crisis del relato kirchnerista


Los académicos especialistas en discurso político vienen advirtiendo hace un lustro sobre los peligros de confundir proyecto político con relato.
Afirman que la democracia corre peligro desde adentro cuando el segundo sustituye al primero. El relato como epopeya no deja de ser una ficción ; un cuento que pretende no sólo obtener identificación, apoyos y simpatías sino, fundamentalmente, lograr niveles de cohesión básicos que permitan gobernar con cierta comodidad.
El relato persigue entonces objetivos múltiples, específicamente orientados a la búsqueda del mayor nivel de consenso posible por parte de la ciudadanía transformada en audiencia.
El gobierno de Cristina Kirchner, que venía aplicando con maestría la técnica marketinera del relato, ha abusado tanto de ella que la historia ya empieza a hacerse inverosímil.
No es de extrañar que al ritmo de la inflación negada, el regreso de los despidos y las vacaciones anticipadas, el pago escalonado de salarios en la administración pública y el encarecimiento ostensible del costo de vida, el relato se vaya transformando en ruido .
Como la moneda, el relato también está perdiendo valor.
Su caída importa el distanciamiento social cada vez más claramente registrado en las encuestas, así como la toma de conciencia de que el proyecto quizás pueda resumirse en la intención de prorrogar indefinidamente el goce del poder.
El relato transforma a la política en espectáculo y, en este marco, las apariciones de la Presidenta en Cadena Nacional son actuaciones. Así planteado, nunca hubo mayor divorcio entre las vanguardias supuestamente esclarecidas y la sociedad sujeto de la historia.

El relato kirchnerista prácticamente se ha agotado por inconsistencia y saturación. Inconsistencia porque la disonancia entre lo que pregona y lo que se vive es estentórea ; y saturación porque se insiste hasta el cansancio con una épica que, lejos de enamorar, ahoga.

Cuando el relato intenta sustituir a la realidad suele enajenar no sólo al público sino a sus propios emisores. Y esta es la sensación que tiene cada vez mayor cantidad de público sintonizada: la de estar frente a un gobierno autista, encapsulado, cuyas palabras explican una realidad que no se ve ni se comparte. Ya no hay más interlocución, sólo tenemos locutora.

Resulta evidente la existencia de un paralelismo entre crisis socioeconómica y crisis del relato. Sería deseable esperar rectificaciones a dos bandas porque las mismas se retroalimentan y amenazan con arrastrarnos a todos.

Pero lo peor que podría suceder es que el Gobierno se empeñe en seguir forzando el discurso empujándonos de manera insensata hacia una democracia de sordos , sin sintonía y cada vez más autoritaria.

Gerardo “Jerry” Milman

  • Vicepresidente del Bloque GEN.
  • Período: 2013-2015
  • Comisiones:Legislación General, Finanzas, Presupuesto y Hacienda,Libertad de Expresión, Deporte, Modernización del Funcionamiento Parlamentario,Seguridad e Inteligencia.
  • Contacto: gmilman@diputados.gov.ar
  • Teléfono: (011) 6310 7100 Int: 2651 / 2751