Vergüenza e indignación


Repudiamos el fallo vergonzoso e indignante de la justicia tucumana, que absolvió a todos los imputados por el secuestro y la desaparición de Marita Verón.

Queremos expresar toda nuestra solidaridad y acompañamiento a Susana Trimarco y su nieta Micaela por su valentía en la lucha constante por la búsqueda de su hija, y nuestro compromiso con el reclamo de justicia por Marita y por todas aquellas victimas de trata.

La sola existencia de un proceso y una investigación malogrados, bien lejos de desmantelar una red criminal, ratifica la connivencia y la corrupción, y no sólo la inoperancia de la agencia judicial.

Es el Estado quien debe combatir la impunidad que garantizan los poderes políticos y las fuerzas de seguridad locales, provinciales y nacionales, impunidad y complicidad que este vergonzoso fallo no hace más que evidenciar y ratificar.

Criminalizada por ser mujer y pobre


“Celebramos la absolución de María Ovando, acusada por el delito de abandono de persona tras la muerte de su hija de tres años como consecuencia de un grave cuadro de desnutrición”, sostuvo Virginia Linares.

Y agregó: “El caso Ovando es un claro ejemplo de una mujer criminalizada por el solo hecho de ser mujer y pobre. María fue víctima de todo tipo de violencia y de un Estado ausente que la abandono a ella y a sus hijos durante años”.

“María y sus hijos vivían en una situación de extrema pobreza. Su único ingreso era un mísero sueldo de $140 por mes para mantener a sus ocho hijos. La situación de Ovando no es un hecho aislado en la provincia de Misiones, que cuenta con uno de los mayores índices de pobreza e indigencia a nivel nacional. Esta situación se repite en numerosos puntos del país. Miles de familias, niñas y niños se encuentran en la misma situación de vulnerabilidad, olvidados por un Estado que no los contiene y protege”, finalizó la legisladora del GEN en el FAP.

La sanción del Femicidio como agravante es importante pero insuficiente


“La sanción y aprobación por unanimidad del femicidio como agravante es un avance importante en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. En nuestro país, gracias a la lucha constante del movimiento de mujeres, se avanzó mucho en cuanto a la sanción de leyes que tienen por objeto erradicar la violencia de género, esta ley es una de ellas”, sostuvo Virginia Linares.

“Pero creemos que esta norma es un elemento más de un conjunto de medidas para enfrentar la violencia de género. Debemos entender que el femicidio es el último eslabón de la cadena de una violencia evitable, cuando aplicamos el Código Penal lamentablemente la victima ya murió”, afirmo la legisladora del GEN en el FAP.

Y agregó: “El Estado debe aplicar de manera urgente y con un adecuado financiamiento la Ley 26.485 de Protección Integral de la Violencia contra las Mujeres. Se debe garantizar un efectivo y rápido acceso a la Justicia por parte de las víctimas, muchas veces no se protege en forma adecuada la vida de quien está siendo amenazada y, al final, se produce el femicidio”.

“Es fundamental y prioritario elaborar, reforzar y hacer cumplir las políticas públicas de atención y asistencia a las víctimas de violencia, garantizar las medidas de protección y servicios de asesoramiento y destinar los recursos económicos necesarios, por ello venimos reclamando la declaración de la emergencia pública por violencia de género en todo el territorio nacional, para que el Poder Ejecutivo, implemente las acciones necesarias para hacer frente a este flagelo que no admite más víctimas ni demoras”, finalizó Linares.

Voto desde los 16 años

La diputada nacional Virginia Linares, GEN en el FAP, fijó su posición con respecto al proyecto que habilita el voto a partir de los 16 años y señaló que: “El voto es un derecho, pero en la Argentina de hoy no es el único ni el principal”.

“El voto a partir de los 16 años debería considerarse en forma simultánea con el cumplimiento del resto de los derechos hoy vulnerados”, sostuvo la legisladora del GEN-FAP, y agregó que “hoy en la Argentina hay 900.000 jóvenes ‘ni-ni’, que ni estudian ni trabajan, y cuando consiguen trabajo lo hacen en situaciones de precariedad absoluta. Hoy nuestros jóvenes no acceden a una educación de calidad, el 50% de los jóvenes no terminan el secundario y la gran mayoría de ellos viven en condiciones de hacinamiento: allí tampoco se cumple el derecho a un hábitat digno, saludable y estimulante. Son los jóvenes las principales víctimas del gatillo fácil y la violencia institucional en manos las fuerzas de seguridad. Hablar de ampliación de derechos mientras se sigue negando esta situación de total desprotección es una hipocresía”.

Virginia Linares es autora de los siguientes proyectos relacionados con la temática juvenil:

  • Ley de Primer Empleo Joven
  • Ley de Vivienda Joven
  • Ley de Centro de Estudiantes
  • Ley de Arraigo en Pueblos del Interior
  • Ley de Boleto Estudiantil

Ley de Cupo Sindical Femenino


La diputada nacional del GEN en el FAP, Virginia Linares, solicitó información acerca de la implementación de la Ley 25.674, de Cupo Sindical Femenino.

“Presentamos un pedido de informes dirigido al Poder Ejecutivo para conocer si se cumple o no con lo establecido en la llamada Ley de Cupo Sindical Femenino, si se está cumpliendo con la participación proporcional de mujeres delegadas, cuál es la jerarquía de los cargos que ocupan las mujeres en las distintas organizaciones sindicales, y cuáles son aquellos sindicatos que no cumplen con los porcentuales fijados, entre otros aspectos”, sostuvo la legisladora.

La diputada Linares destacó la importancia de la Ley 25.674, sancionada hace 10 años, al recordar que, “esta norma establece porcentajes mínimos de participación femenina en las unidades de negociación colectiva, tanto para cargos electivos y representativos, como para su presentación en las listas, es una norma que restablece derechos largamente postergados de las mujeres”.

Asimismo sostuvo que “durante años las mujeres no han tenido oportunidades de inserción en el mercado laboral. Luego de largos períodos de lucha y organización se ha logrado equilibrar un poco la balanza respecto de los hombres en cuanto a las posibilidades de obtener un empleo, así como en la participación sindical”.

“Pese a esto la situación no es igualitaria y está muy lejos de ser justa. Para seguir en este camino de cambio, es necesario destinar nuestro mayor esfuerzo en la lucha por la vigencia de los principios de no discriminación e igualdad entre mujeres y hombres, especialmente en un mundo tan reticente al empoderamiento de las mujeres, como es el sindical”, finalizó la legisladora del GEN-FAP.