Impuesto a las Ganancias

Muchas intervenciones ya abundaron sobre el carácter electoralista de este debate y de la iniciativa del PEN. Hacía falta esperar el resultado electoral para que el gobierno reconociera lo que hacía tiempo era un grito fuerte, una necesidad económica y social de mucho tiempo?
Miren, no es bueno para el gobierno esta reacción. Porque a partir de ahora todos van a pensar que es mucho mejor no votarlos para obtener los beneficios que antes les eran negados.
Creo si necesario remarcar de que manera los trabajadores son rehenes de las campañas electorales, de las peleas del partido de gobierno y de la disputa por la transición electoral. Y de las necesidades de perpetuación en el poder.
Quiero poner un hecho concreto como parte de este debate. Los docentes en la provincia de Buenos Aires son víctimas de la mala gestión y de los tironeos políticos porque el gobierno nacional no gira los fondos suficientes. Tuvimos una crisis severa con muchos días sin clases. Somos uno de los países de la región con más días sin clases. Las inundaciones en la ciudad de La Plata sepultaron la protesta y también la disputa personal entre la Presidenta y el Gobernador. El tema no está resuelto. Pero el conflicto desapareció, apareció la plata y allí no ha pasado nada, pese a que todos tenemos demasiado fresco todo lo que se decía del nuevo aliado político en ese territorio.
Lo que quiero decir es que los trabajadores son usados como variable de ajuste de los conflictos políticos y del poder. Primero verduguearon a los que después levantaron en campaña. En el medio, los docentes, los alumnos, LA EDUCACIÓN!!!! Y ahora, las PASO,!!!
Cuando vamos a discutir en serio una reforma al sistema tributario? No tolera más parches ni más oportunismos.
¿Cuándo vamos a discutir qué hacer con el 40% del trabajo precario?
Tenemos impuestos al trabajo y derechos sociales restringidos.
¿Por qué no discutimos que los beneficiarios de los planes sociales no paguen el IVA a la canasta básica de alimentos?
¿Cuándo hablar de las economías regionales? La inflación se come su competitividad y a su vez le cobramos retenciones a los productores de fruta, leche, carne, especias, etc. Esas son las actividades que pueden retener a la gente en sus pueblos.
Así se podrían enunciar distintos sectores. Y Chevron eximido de toda carga.
El Impuesto a las Ganancias es per se, el impuesto progresivo, pero en Argentina tiene menos profundidad que en otros países en vías de desarrollo. Es justo que más paguen los que más tienen. Pero el problema no es la carga del impuesto sino la falta de una compensación en buenos servicios de calidad que la sociedad no recibe.
Hay serias contradicciones en el discurso oficialista pro estatista. Argentina tiene la mitad de los recursos destinados a inversión pública que los otros países de la región.
El congelamiento del mínimo no imponible ha sido una reforma impositiva de hecho. Como les gusta hacer las cosas, y así es como perdemos juicios en el exterior, haciendo las cosas de prepo, así es como los jubilados son negados para la recomposición de sus haberes.
En el contexto inflacionario actual, la suba del mínimo se la come la inflación al 25% en menos de un año.
El gobierno vuelve con su estilo: dividir. ¿De qué lado estas? Mejor sería un mecanismo progresivo, gradual, haciendo más liviana la carga para los sectores más bajos.
Estos cambios reflejan solo un parcial reconocimiento de la inflación para reactivar el consumo de cara a octubre. Aceptan una bandera de sectores sindicales y políticos, pero se sigue sin aceptar la actualización automática de deducciones y escalas.
Los autónomos y los monotributistas siguen siendo el último orejón del tarro.
El costo fiscal será de $ 14.000 millones y el recupero por esta limitada definición de la renta financiera (por qué no se quiere tocar todo lo que hay que tocar) son $ 2.056 millones. El bache será cubierto con emisión monetaria, con niveles crecientes de inflación que en proporción pagan más los que menos tienen y destinan todo al consumo.
Este es un circuito que puede dar resultados electorales pero sigue produciendo pobres.
El intento de gravar la renta financiera es mínimo y marginal. Nada se dice de la minería, del juego, del petróleo. No sabemos que se arregla con Chevron, el país se llena de casinos, las mineras tienen estabilidad por 30 años y los trabajadores verán licuados sus beneficios en un año.
Lamento el efectismo de medidas en medio de un proceso electoral y como consecuencia de una derrota y de necesidades electorales del gobierno. Lamento que no se acepte discutir en profundidad una reforma integral al sistema.
Este no es un buen Gobierno, porque la contracara de la alta presión impositiva sigue siendo la mala calidad de los servicios y los altos niveles de corrupción. Los trabajadores pagan muchos impuestos y muchos se preguntan por qué reciben tan poco a cambio, por que reciben una educación de baja calidad, salud arancelaria, viaja mal y arriesga su vida.
No votamos por la negación, sino por la afirmación de un sistema más justo para la Argentina. Por eso lo hacemos a favor del dictamen de minoría que incluye una visión más amplia y equitativa de beneficios y esfuerzos.